
Operación Bóveda: Prisión preventiva para siete imputados por mayor robo a un banco en Valparaíso
Siete de los nueve imputados por el millonario robo a una sucursal del Banco Itaú en Valparaíso quedaron en prisión preventiva, tras una extensa audiencia de formalización desarrollada este jueves.
La investigación, denominada “Operación Bóveda”, fue encabezada durante 13 meses por la Fiscalía Local de Valparaíso, junto a las brigadas de Robos y de Lavado de Activos de la PDI. Las diligencias permitieron identificar a presuntos integrantes de la organización y reunir antecedentes por robo, asociación delictiva, fraude informático y lavado de activos.
El operativo terminó con nueve detenidos tras la irrupción simultánea en 11 inmuebles, nueve de ellos ubicados en la Región Metropolitana y dos en la Región de Los Lagos.
Durante la audiencia, el fiscal jefe de Valparaíso, Elizardo Tapia, explicó que el tribunal decretó prisión preventiva para siete imputados, al considerar que existían antecedentes suficientes sobre su participación en el robo, la asociación delictiva y el fraude informático.
Una octava imputada quedó sujeta a las medidas cautelares contempladas en el artículo 155 del Código Procesal Penal, mientras que el noveno detenido fue formalizado por receptación de vehículo. En este último caso, la Fiscalía no solicitó prisión preventiva. El tribunal fijó en 90 días el plazo para desarrollar la investigación.
Acceso remoto al sistema de seguridad
Uno de los principales antecedentes expuestos por la Fiscalía apunta a que los autores habrían contado con información privilegiada para concretar el robo, que permitió sustraer más de $6.150 millones desde la bóveda.
Según explicó Tapia, los investigadores establecieron que hubo un acceso remoto al sistema de seguridad del banco que permitió desactivar los mecanismos de alerta ante una eventual manipulación de la caja fuerte.
La Fiscalía sostiene que dicha intervención fue realizada por un funcionario de una empresa externa que prestaba servicios informáticos y de seguridad al banco. El sujeto se habría conectado mediante una VPN durante el fin de semana en que fueron desactivados los sistemas.
Además, en su domicilio fueron encontrados los dos DVR que almacenaban las grabaciones de las cámaras de seguridad de la sucursal. También se incautó un pendrive con una diagramación de los sectores donde no había cámaras y de los puntos en que estaban instalados elementos de seguridad.
“Entendemos que con esos antecedentes se puede concluir que este funcionario participó en la planificación del robo”, sostuvo el fiscal.
Investigación continúa
La Fiscalía continuará analizando los DVR, teléfonos celulares y otros elementos incautados para determinar la identidad y participación de otros integrantes de la organización que aún no han sido individualizados.
Tapia aseguró que uno de los presuntos líderes ya fue formalizado y quedó en prisión preventiva, pero sostuvo que existiría un segundo líder, encargado de labores de coordinación, cuya identidad hasta ahora solo estaría asociada a un apodo.
“Sabemos que existen más personas involucradas”, afirmó el fiscal, quien señaló que las próximas diligencias estarán orientadas precisamente a establecer la identidad de este eventual segundo líder y determinar el alcance de la organización.
Esta noticia aparece primero en: El Periodista



